Lucha contra la depresión, una tarea de salud pendiente

«Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma.» Carl Jung.

En el mundo existen más de mil millones de personas que padecen alguna afección de salud mental y que cada persona experimenta de una manera diferente. La salud mental permite a las personas enfrentar los momentos de estrés, es parte integral de nuestro bienestar y es un derecho humano fundamental que no debe relegarse.

La Salud Pública, según la OMS, es la disciplina que busca proteger y promover la salud de las poblaciones mediante la prevención de enfermedades, la extensión de la vida y el fomento del bienestar físico y mental, enfocándose en la cobertura sanitaria universal, para lograr equidad y mejorar la salud de todos, especialmente de los más vulnerables.

El 13 de enero se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Depresión. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la depresión como un trastorno mental frecuente que influye en el estado de ánimo, el pensamiento, el comportamiento y la función física y que se caracteriza por una profunda tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y dificultades en la concentración.

La depresión constituye un problema importante de salud pública, puede disminuir la capacidad de la persona para funcionar en el trabajo y en el hogar. Este trastorno puede llegar a hacerse crónico o recurrente y en su forma más grave, puede conducir al suicidio.

Nadie estamos exentos de padecer depresión, quienes han vivido abusos, pérdidas graves u otros eventos estresantes tienen más probabilidades de sufrirla, siendo más prevalente en mujeres que en hombres. La depresión es una enfermedad seria y se debe buscar ayuda profesional.

Tristeza o depresión

Es importante distinguir entre la tristeza y la depresión. Ante situaciones tales como el fallecimiento de un ser querido, la pérdida de empleo, término de una relación, pueden surgir sentimientos de tristeza. Por ejemplo, en el duelo, se experimenta dolor y melancolía a menudo entremezclados con recuerdos positivos de la persona fallecida, no altera la autoestima, es un estado mental pasajero.

Aunque la tristeza comparte algunas características con la depresión, ésta última es uno de los trastornos mentales crónicos más frecuentes, persistentes y suele aparecer junto con la ansiedad, es mayor la pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba y puede ir acompañado de pensamientos de muerte o suicidio.

La depresión en niños y adolescentes

La depresión puede manifestarse en niñas, niños y adolescentes como períodos prolongados de infelicidad o irritabilidad. Es bastante frecuente, pero muchas veces pasa desapercibida o se confunde con otros trastornos.

Que una niña, niño o adolescente parezca triste no significa necesariamente que tenga depresión. Pero si la tristeza se vuelve persistente o interfiere con las actividades sociales normales, los intereses, las tareas escolares o la vida familiar, puede significar que requieran el apoyo de un profesional de la salud mental.

Estadísticas

Se estima que la depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo. Las estadísticas más recientes sobre depresión en México (a finales de 2025) indican una crisis, ya que cerca del 20% de adultos muestra síntomas de depresión, superando cifras prepandemia, y una alta prevalencia de estrés laboral, con una brecha significativa en el tratamiento; aunque el INEGI reporta datos anuales de suicidio, las cifras de prevalencia de depresión se actualizan a través de la Encuesta Nacional de Salud Nutrición (ENSANUT).

En el año 2023 la Tasa de personas con depresión en México fue de 118.72 casos por cada 100 mil habitantes, en las mujeres 169.91 y en los hombres fue de 65.32. En el año 2020 la tasa de casos de depresión fue de 66.96 (95.27 en las mujeres y 37.45 en los hombres).

En Zacatecas la Tasa de casos con de personas con depresión fue de 126.54 (194.21 en las mujeres y 56.33 en los hombres). Cabe destacar que estas tasas se han venido incrementando, ya que en 2020 las tasa era de 93.49 (127.18 en mujeres y 58.62 en los hombres).

Observaciones y recomendaciones de la OMS

Entre los obstáculos a una atención eficaz cabe destacar la falta de inversión en atención de salud mental y la falta de personal especializado en atención a la salud, así como en la estigmatización social asociada a los trastornos mentales.

La OMS reporta que en los países de ingresos bajos y medianos más del 75% de quienes padecen trastornos mentales no reciben el tratamiento adecuado, lo que perpetúa el sufrimiento y la exclusión social. Actualmente, México destina menos del 2% del gasto total en salud a la atención de padecimientos mentales, cifra muy por debajo de las recomendaciones de la OMS.

El informe concluye que atención a la salud mental no se improvisa, debe considerarse una prioridad nacional y propone campañas de sensibilización, capacitación para el personal médico y la integración de servicios psicológicos en los centros de salud de todo el país que permitan proteger el derecho a la salud mental de todas las personas.

El gobierno debe actuar con responsabilidad, realizar mediciones del comportamiento de la enfermedad, fortalecer la infraestructura sanitaria, mejorar la disponibilidad, calidad y acceso a medicamentos, contar con profesionales de la salud que evalúen, prevengan, diagnostiquen y planifiquen los tratamientos adecuados para las personas que padecen depresión.

Fortalecer la capacidad organizacional de los servicios de salud para mejorar su disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad, y disminuir las condiciones de vulnerabilidad de la población.

Consideraciones finales

Para evitar caer en estados de ansiedad y depresión, es importante realizar alguna actividad física, mantener una dieta equilibrada (comer frutas, verduras y cereales), descansar al menos 7 horas diarias, practicar técnicas de relajación, comunicar las emociones a personas de confianza, pensar, actuar y hablar en forma positiva (ser agradecido, utilizar palabras amables, aprender a perdonar y alejarse de personas tóxicas); ver una buena película, escuchar música bonita, convivir con grupos de amistades, disfrutar de la naturaleza, abrazar y sonreír mucho todos los días.