La cuesta de enero nos recuerda que tenemos que pagar impuestos, tenencias, predial, etc. La compra de ropa se realizó con el aguinaldo el pasado mes de diciembre, ¿pero qué pasa si te invitan a una boda, fiesta de Quince años, gradación, bautizo o simplemente una reunión con amigos? El vestido negro, dorado, azul, que utilicé en la posada está nuevo, me lo llevo, pero siempre se hace ese nudo en el estómago y el primer pensamiento es ¡no tengo qué ponerme! ¡no tengo dinero para comprar algo que estrenar!
En nuestra mente la idea de qué van a pensar los demás nos da vuelta todo el día, van a decir que no puedo estrenar, que no gano lo suficiente, que repito la ropa constantemente. Los medios de comunicación venden la idea que estrenar ropa constantemente es normal y que tienes que comprar algo nuevo para lucir.
¿Sabías que cada persona consume aproximadamente 19 kilos de ropa al año? Demasiado para tener tres closets llenos de ropa y quedarnos sin dinero constantemente. Pero 16 kilos de esta ropa al año van a parar a los basureros, rellenos sanitarios, ropa casi nueva, ropa con historia, la clásica que me dejó mi amiga de la escuela que ya no veré, ropa que ya no valía, ropa que no se podía seguir utilizando porque estaba muy vista.
Repetir outfit no es que seamos descuidados, no es que no tengamos dinero; es de personas con criterio, conciencia y pensando en sostenibilidad. No sólo es cambiar la moda por moda sostenible.
La moda sostenible es un movimiento que busca reducir el impacto ambiental y social negativo de la industria textil, creando ropa de manera ética y consciente, priorizando materiales ecológicos, procesos limpios, condiciones laborales justas y una economía circular.
Tiene como principios clave usar materiales reciclados o naturales, reduciendo el uso de recursos naturales y químicos tóxicos, para así disminuir la contaminación y el impacto ambiental.
Por otro lado, garantiza salarios justos, buenas condiciones laborales y transparencia en toda la cadena de producción, desde el cultivo de la fibra hasta la confección, fomentando la longevidad de las prendas, reparación, el intercambio, la reventa y el reciclaje para evitar el modelo de usar y tirar, invita a comprar menos, elegir calidad sobre cantidad, apoyar marcas éticas y cuidar la ropa para extender su vida útil.
Algunos consejos para tener esta moda sustentable es invertir en marcas sostenibles, o compras de segunda mano; en el caso de los vestidos de noche, se puede considerar rentarlos. También priorizar los materiales, buscando tejidos reciclados o naturales, elegir marcas que digan cómo y dónde se hacen sus productos.
Cuida tu ropa, lava menos, usa agua fría y airea para reducir el consumo energético y la liberación de microplásticos, no te dejes engañar por afirmaciones ecológicas sin fundamento.
Esto genera menos contaminación, menor huella hídrica y generación de residuos, mejores condiciones laborales y menos exposición a tóxicos para trabajadores y consumidores, con esto nuestro closet se llenará de prendas de mayor calidad, duradera y con un diseño único.
Reducir es la clave, porque el mejor residuo es el que no se genera, y el reciclaje no es la solución mágica; sólo el 1 % de la ropa se convierte en hilo nuevo, el resto desaparece de tu vista, pero no del planeta. No podemos elegir entre reciclar y reducir el consumo, lo importante es hacer los dos.

