Regalos sustentables para el 14 de Febrero

Se acerca ya el 14 de Febrero, Día del Amor y la Amistad, y no tiene por qué ser sinónimo de generar toneladas de basura. Especialistas ambientales advierten que durante las festividades comerciales la huella de carbono individual se dispara debido al uso excesivo de plásticos, empaques no biodegradables y decoraciones de un solo uso.

Te recomendamos evitar globos, ya que estos terminan en los basureros, o vuelan y llegan a los campos. Cero desechables: si planeas un desayuno, comida o cena, evita los platos, vasos y cubiertos de un solo uso; trata de consumir local para reducir la huella de carbono. Recuerda que si cuidamos al entorno, cuidamos a quienes amamos.

Uno de los regalos más tradicionales son los globos metálicos, que tardan cientos de años en degradarse, o envolturas plásticas que puedes cambiar por:

  • Plantas en maceta: es un regalo que perdura y ayuda a mejorar la calidad del aire.
  • Artesanías locales: Productos duraderos que apoyan directamente a comerciantes de Zacatecas, desde un llavero del teleférico, hasta un cuarzo de colores.
  • Envolturas reutilizables: puede ser de tela, papel reciclado o envases que tengan una segunda vida útil.

Uno de los puntos más críticos es la tendencia de regalar perros, gatos u otros animales en San Valentín; esta decisión de regarlos se toma de manera impulsiva, bajo la emoción de la fecha, pero con frecuencia los animales terminan en abandono o maltrato cuando la novedad pasa.

El compromiso con una mascota debe asumirse de manera responsable, informada y a largo plazo. No son objetos de una vida útil corta, el abandono animal no es sólo un acto de crueldad, también altera el equilibrio ambiental.

A pesar de que una mascota podría parecer un regalo tierno, los especialistas indican que el 60% termina siendo abandonada, específicamente las que se obsequian en esta fecha.

Las mascotas no son regalos que puedan desenvolverse, son seres vivos que respiran, sienten y dependen completamente de nuestras decisiones. Es necesario comprender que nunca debe de ser un detalle sorpresa, sino el resultado de una decisión meditada, informada y llena de responsabilidad.

Cuando pensamos en regalar una mascota, la imagen que viene a la mente es: un cachorro con un moño rojo salida de una caja, lágrimas de alegría y abrazos. Fiesta, un compromiso compartido, la responsabilidad de ambos.

Sin embargo, las mascotas requieren planificación, no espontaneidad; un ser vivo no puede devolverse como un suéter que no te queda bien, sienten miedo, ansiedad, alegría y amor. Ignorar esta realidad emocional es el primer paso hacia el sufrimiento animal.

Antes de regalar una mascota, debes planear los gastos esenciales que realizará, alimentación de calidad, atención veterinaria preventiva, emergencias médicas, accesorios básicos, higiene y cuidado, entrenamiento, esto implica estar preparado financieramente para cubrir estos gastos durante 10, 15 o incluso 20 años.

El tiempo y dedicación es el recurso más valioso que se necesita, un perro necesita entre 1 y 2 horas diarias de ejercicio, atención y estimulación mental; los gatos, aunque más independientes, también requieren juego interactivo, cuidado de su entorno y atención veterinaria regular, alimentación en horarios consistentes, limpieza de espacios, cepillado y cuidado, así como entrenamiento continuo.

Regalar una mascota conlleva adquirir un compromiso, porque no es sólo regalar por regalar, es estar consiente de que es un ser vivo que requiere cubrir sus cinco libertades: comida, techo, salud, ejercicio, calidad de vida. De cachorros se ven muy bonitos, pero cuando crecen ya no es así, es cuando son regalados.

Cuando ven que el perro crece mucho, lo avientan a la calle; en el caso de los gatos, mucha gente tiene la creencia de que dejarlos salir es bueno para ellos, pero no es así, son atacados por perros callejeros, atropellados o hasta envenenados.

Este 14 de febrero te invitamos a regalar de manera sustentable, responsable y con mucho cariño ese detalle sustentable que vas a regalar.