Zacatecas, uno de los gobiernos peor evaluados

La evaluación de desempeño de los gobernantes es el resultado de la suma y promedio de sus calificaciones en seguridad, salud, trabajo para superar la pobreza, creación de empleo, manejo de las finanzas estatales y capacidad.

Desde los primeros meses de haber asumido el cargo, el gobernador del estado de Zacatecas, David Monreal Ávila, se posicionó como el mandatario peor evaluado del país, de acuerdo con la encuesta de Arias Consultores, en noviembre de 2021 apenas alcanzó un nivel de aprobación de 12.2 por ciento.

Así se ha mantenido en los últimos lugares durante su administración, por ejemplo, en la encuesta de México Elige de enero 2026 lo ubica en el último lugar con apenas un 28.6% de aprobación; en la encuesta de CERESEARCH se encuentra en el lugar 30 con 35.0% de aprobación; Statistical Research Corporation (SRC) lo ubica en el lugar 32 con 33.9% de aprobación.

Cripeso, Servicios de Consultoría, S.C., ubican al gobernador de Zacatecas en el último puesto (32) con un 35.6% de aprobación; la encuesta de Mitofsky muestra que en diciembre alcanzó un 41.5% de aprobación (lugar 29), en enero registró 39.7% ocupando el lugar 30, por mencionar algunas.

La pésima calificación revela una profunda inconformidad social ante la evidente ineficiencia de un gobierno que no ha mostrado capacidad para atender los problemas que aquejan a la población. Desde el inicio de esta administración se ha cometido error tras error.

Se despidió a servidores públicos profesionales y con experiencia, muchos de ellos sin liquidarlos conforme a la ley, se suspendió temporalmente el pago de los jubilados y pensionados, quienes se vieron en la necesidad de demandar, después dejaron de pagarles el aguinaldo, luego lo redujeron a la mitad…

A menos de cuatro meses de gobierno, específicamente el 6 de enero de 2022 en la madrugada se encontró un vehículo abandonado sobre la plancha de la Plaza de Armas frente al entonces Palacio de Gobierno de Zacatecas con 10 cadáveres en su interior, el gobernador del Estado, David Monreal Ávila atribuyó la violencia como parte de «la herencia maldita» que le dejaron en el estado. Así la tendencia a culpar a los gobiernos anteriores.

El estudio de México Evalúa, sobre Violencia y Pacificación, muestra que de 2024 a 2025 se observa una reducción de la violencia letal en Zacatecas, sin embargo, las reducciones recientes son todavía frágiles ya que Zacatecas es un estado con nivel alto de violencia pues los incrementos acumulados en la última década no han sido revertidos.

El sistema de salud ha venido enfrentando una grave crisis, no hay suficientes especialistas motivo por el cual tardan meses en agendar una cita con un especialista, lo mismo pasa con las cirugías, muchas son canceladas, gran parte del equipo se encuentra descompuesto o en malas condiciones, hay escasez de insumos y desabasto de medicinas.

El sistema educativo en la entidad enfrenta una severa crisis caracterizada por el rezago en la eficiencia terminal, bajo nivel de aprobación, disminución de la matrícula; además, el clima de inseguridad intensifica la deserción escolar; otro factor que aumenta la probabilidad de abandonar los estudios es la necesidad de trabajar para aportar al gasto familiar, cada día se observan más jóvenes y niños en los semáforos limpiando parabrisas. En el año 2025 y a principios de 2026 han ocurrido paros laborales por adeudo de pagos y compensaciones a directivos y docentes.

En cuanto a la obra pública, entre 2025 y 2026 se anuncia inversión millonaria enfocada en infraestructura vial, educativa e hídrica, con especial énfasis en la modernización de carreteras y caminos, sin embargo, las carreteras, así como muchas vialidades se encuentran en pésimo estado por falta de rehabilitación.

El campo ha sido abandonado, las afectaciones por plagas, sin recursos para compra de insecticidas, el alto costo de fertilizantes y combustible hace que el cultivo sea incosteable para muchos campesinos, también las restricciones federales en el uso del agua han venido a complicar la producción, especialmente en agricultura de temporal. Se han eliminado apoyos gubernamentales, lo que ha provocado la pérdida de cultivos y abandono de tierras de temporal, así como la muerte de ganado.

Todo esto, aunado al aumento de la inseguridad, como el robo de vehículos, maquinaria, las “extorsiones” mediante el cobro de piso a los productores, provoca el abandono ranchos y tierras de cultivo y reduce la productividad en el campo. Tan sólo en el sector agropecuario se han perdido cerca de 5 mil empleos en el último año y la mayor parte han sido de la capital del estado.

Mientras tanto, las autoridades estatales destacan reducciones en homicidios, no obstante, diversos reportes y encuestas de 2025 y principios de 2026 muestran una realidad distinta que no corresponde a la realidad que se vive en Zacatecas.

El gobernador del estado declaró el año 2024 como el “Año de la Paz”, el 2025 como el “Año del Bienestar” y el 2026 como el “Año del Progreso”, pero en Zacatecas persisten serias carencias en seguridad social, acceso a salud y rezago educativo.

El “Índice de Progreso Social 2025” (IPS 2025) elaborado por México, ¿Cómo Vamos?, señala que los rezagos en salud, educación, seguridad e informalidad laboral siguen siendo factores clave que frenan el desarrollo social. También subraya que «el nivel de inseguridad imperante en México es una de las condiciones determinantes que impiden a su población desarrollarse de manera plena, sobre todo en entidades con un deterioro significativo en años recientes como Zacatecas«. Zacatecas se ubica en el lugar 18 en este índice.

No se han atraído inversiones que generen empleos estables, al contrario, se han perdido empleos, hay mucha informalidad y existen pocas oportunidades de incorporarse a un empleo para los jóvenes que egresan de sus carreras y las mujeres continúan enfrentando desigualdades en el mercado laboral, por lo que es necesario implementar políticas de igualdad salarial y acciones concretas para cerrar brechas de género.