El 22 de abril se conmemora el Día Mundial de la Tierra, día especial donde la Organización de las Naciones Unidas hace un llamado para recuperar los ecosistemas del planeta que han sido afectados por el cambio climático y por los cambios provocados por el hombre en la naturaleza.
La ONU publicó en su sitio web que de la salud de nuestros ecosistemas depende directamente la salud de nuestro planeta y sus habitantes. Restaurar aquellos que están dañados ayudará a terminar con la pobreza, combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva, pero sólo lo conseguiremos si todo el mundo pone de su parte.
Las temperaturas cada vez más altas que se están presentando afectan a la superficie terrestre y oceánica, fenómenos climáticos más fuertes, niveles de emisiones cada vez mayores o contaminación cada vez más grave son algunos aspectos que prenden las alertas sobre la problemática ambiental en la Tierra.
En el marco del Día de la Tierra se confirma que el calentamiento global va al alza, recordemos que la Organización Meteorológica Mundial confirmó que el año 2024 fue el año más cálido registrado en la historia.
Según la OMM, el clima está cada vez más descompensado y sus previsiones apuntan a que las temperaturas extremas se mantendrán, con el 70% de probabilidades de superar en algunos periodos 1.5ºC, el límite recomendado por el Acuerdo de París para frenar el calentamiento global.
Cada fracción de grado de calentamiento puede suponer la aparición de fenómenos climáticos más intensos y la ocurrencia en menor periodo. El principal impacto que ha dejado en los últimos años son mayor sequía y estrés hídrico, con fuertes incendios, precipitaciones e inundaciones, aumento del deshielo, pérdida de glaciales, de biodiversidad e inundaciones, con consecuencias para millones de personas, muchas convertidas en migrantes climáticos.
En un informe publicado esta semana por UNICEF, la institución avisó que los efectos del cambio climático interrumpieron el aprendizaje de 30 millones de niños en África, lo que costó a los sistemas educativos unos mil 300 millones de dólares en daños a infraestructuras.
La directora regional del Unicef para África, Etleva Kadilli, mencionó que, por primera vez, se mostraba la magnitud de las pérdidas y los daños relacionados con el cambio climático en la educación: los niños están pagando una crisis climática que no provocaron.
Por otro lado, otro informe publicado por la Unión Internacional contra el Cáncer UICC alertó que la contaminación del aire aumenta el riesgo de sufrir varios tipos de cáncer.
El economista británico Nicholas Stern, autor del Informe Stern sobre las consecuencias económicas del cambio climático, afirmó hace unos días en Madrid que el actual conflicto en Irán muestra de nuevo los peligros de la dependencia de los combustibles fósiles para las economías y la seguridad, e invitó a acelerar y mantener la transición energética.
Lo impensable está ocurriendo, la Tierra recibe energía del Sol y la devuelve al espacio. Cuando el sistema está en equilibrio, la cantidad que entra y sale es aproximadamente la misma, pero ese equilibrio se ha roto, el planeta retiene cada vez más calor y la velocidad a la que lo hace no deja de aumentar.
De acuerdo con la OMM, las actividades humanas están alterando cada vez más el equilibrio natural y viviremos con estas consecuencias durante cientos y miles de años.
El exceso de energía que la Tierra retiene no se distribuye de maneta uniforme, apenas el 1% se queda en la atmósfera, el 5% se almacena en los continentes y otro 3% se utiliza para fundir hielo, pero el resto, más del 91%, termina en los océanos.
Esa inmensa capacidad de absorción convierte el océano en un amortiguador que ha evitado un calentamiento aún más severo en la tierra, pero el precio es alto; el contenido de calor oceánico alcanzó un récord el año pasado, y lo que es más preocupante, la tasa de calentamiento se está duplicando.
En esta era de guerras, el estrés climático también revela otra verdad: la dependencia de los combustibles fósiles está desestabilizando tanto al clima como la seguridad global, por lo que los expertos aseguran que el caos climático se acelera, en caso de hacer nada por nuestro planeta, como siempre se ha comentado en este espacio, por más pequeña que sea la acción para cuidar el medio ambiente, hace la diferencia. Recordemos que no tenemos un planeta B.

