«La igualdad hacia la mujer es progreso para todos»
Ban Ki-moon, ex secretario de la ONU
En los años 2023 y 2024 publiqué columnas sobre la igualdad salarial, hoy quiero insistir en este tema porque la brecha salarial de género refleja con mayor precisión las disparidades salariales que persisten en el mercado laboral entre hombres y mujeres. Si bien en Zacatecas se han llevado a cabo algunas reformas legislativas y realizado acciones como capacitaciones y presupuestos con perspectiva de género, su aplicación en la práctica no ha sido fácil.
Una gran desigualdad se verifica en la proporción de mujeres que participa en el mercado laboral. Según los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), al segundo trimestre de 2026, en Zacatecas la tasa de participación de las mujeres fue de 39.0% en comparación con 71.0% para los hombres, es decir una brecha de 32.0 puntos porcentuales.
Sin embargo, la desigualdad es menor entre los trabajadores subordinados y remunerados, ya que la tasa de participación de las mujeres fue de 40.2% en comparación con 59.8% para los hombres, es decir una brecha de 19.6 puntos porcentuales.
Entre las mujeres que participan en el mercado laboral en Zacatecas, aunque tienen un nivel de formación avanzado, hay una tendencia a elegir carreras que son menos remuneradas, como educación, salud, de cuidado, también existe la necesidad de trabajar tiempos parciales para realizar tareas no remuneradas (generalmente del hogar o de cuidado), lo que limita su progreso laboral.
Así tenemos que en el trimestre abril-junio de 2026, el 47.5% de las mujeres que se encuentran ocupadas tiene estudios de nivel medio superior y superior, mientras que en ese nivel de instrucción se encuentra sólo el 32.4% de los hombres ocupados.
En cuanto a la duración de la jornada de trabajo, mientras el 33.6% de los hombres que se encuentran ocupados laboran más de 48 horas, solamente el 19.1% de las mujeres ocupadas trabajan jornadas mayores a 48 horas.
A pesar de los avances en la participación laboral de las mujeres en Zacatecas, siguen enfrentando importantes desigualdades en el mundo del trabajo, lo que se refleja en menores tasas de empleo, menor calidad en los puestos de trabajo y brechas salariales persistentes entre hombres y mujeres.
A partir del año 2019 se han dado grandes aumentos sostenidos en el salario mínimo en el país, los altos niveles de desigualdad salarial siguen siendo un problema. Se tendrían que considerar otros factores como: las horas trabajadas, el sector de actividad, la doble jornada de algunas mujeres, el trabajo remunerado más las labores domésticas y de cuidado de los hijos o de adultos mayores o personas enfermas.
En el segundo trimestre de 2026, el 52.4% de la población ocupada gana hasta un Salario Mínimo Equivalente (SME) del total de hombres ocupados, el 48.6% tiene este nivel de ingreso, mientras que, del total de mujeres ocupadas, el 58.5% obtiene ese ingreso.
Mientras tanto, el 32.5% percibe más de uno y hasta cinco SME, el 35.9% de hombres ocupados tiene este nivel de ingreso y el 27.0% de las mujeres se encuentran en este rango de ingresos, lo que equivale a una diferencia de 8.9 puntos porcentuales, lo que indica que los niveles de desigualdad salarial siguen siendo un problema.
Las mujeres y los trabajadores asalariados de la economía informal tienen más probabilidades de percibir menores remuneraciones.
La mayoría de las personas ocupadas en la entidad (61.2%) se encuentran en la economía informal. El 64.2% de los hombres ocupados se encuentran en esta situación, en cambio, en las mujeres este indicador alcanzó el 56.3% de las mujeres ocupadas.
Por otra parte, en el segundo trimestre de 2026, la tasa de desocupación se ubicó en el 2.4% de la población económicamente activa (PEA). La tasa de desocupación de los hombres fue del 2.2% de la PEA y la de las mujeres se ubicó en el 2.8 por ciento de la población femenina económicamente activa.
Además, las desigualdades salariales entre hombres y mujeres también son mayores en las personas con discapacidad, quienes también enfrentan tasas de desempleo más altas y la situación es peor para las mujeres si las comparamos con su contraparte masculina.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sólo tres de cada diez personas con discapacidad se encuentran activas en el mercado laboral y su inclusión ha sido relativamente lenta.
En conclusión, la brecha salarial de género sólo puede cerrarse mediante acciones coordinadas y políticas orientadas a promover la igualdad de remuneración en hombres y mujeres por trabajo de igual valor. Es necesario crear las condiciones adecuadas que permitan lograr la igualdad salarial y diseñar políticas eficaces para cerrar la brecha salarial de género, las cuales difícilmente podrán reducirse si no se avanza hacia una mayor paridad de género.
Por consiguiente, se deben dar soluciones concretas, diseñar políticas inclusivas y generar incentivos para la equidad en el empleo, políticas salariales justas, políticas de cuidado, políticas destinadas a que los empleadores contraten personas con discapacidad y adaptación de los lugares de trabajo, acciones de inspección laboral, con el fin de reducir la brecha salarial de género.

