
Ciudad de México.– La senadora Amalia García Medina advirtió que los derechos políticos y electorales de las mujeres enfrentan riesgos de retroceso, por lo que llamó a fortalecer las alianzas entre legisladoras, autoridades electorales, instituciones y organizaciones de la sociedad civil para defender la paridad y garantizar la participación efectiva de las mujeres en los espacios de decisión.
Durante el Encuentro Nacional por los Derechos Políticos y Electorales de las Mujeres y la Democracia Paritaria, realizado con motivo del 73 aniversario del reconocimiento del voto femenino en México, la legisladora participó en un panel junto con Olga Sánchez Cordero, Beatriz Paredes Rangel y Eleanora Betancur González, bajo la moderación de la consejera electoral Carla Humphrey Jordán.
García Medina manifestó que “siempre hay que volver a argumentar, a defender, a promover, porque puede haber retrocesos. Los estamos viendo en el mundo, pero también aquí mismo, en México”, afirmó.
La senadora expresó su preocupación por interpretaciones de autoridades electorales que pretenden anteponer la autonomía de los partidos políticos al cumplimiento de la paridad de género. Recordó que el artículo 41 constitucional establece que los partidos son entidades de interés público y deben observar el principio de paridad en la postulación de candidaturas.
Señaló que estas resistencias no son nuevas y recordó las batallas emprendidas por mujeres de distintas fuerzas políticas para hacer efectivas las cuotas de género, particularmente mediante los juicios para la protección de los derechos político-electorales.
Explicó que estos mecanismos jurídicos permitieron enfrentar prácticas que buscaban simular el cumplimiento de las disposiciones electorales, como ocurrió con las llamadas “Juanitas”, y garantizar que las mujeres pudieran acceder a candidaturas y órganos de dirección partidista.
Paridad en todo
Amalia García recordó que la reforma constitucional de 2019, conocida como Paridad en Todo, fue celebrada por todas las fuerzas políticas. Sin embargo, señaló que posteriormente surgieron impugnaciones cuando se exigió aplicar ese principio también a las candidaturas a gubernaturas.
Asimismo, evocó la movilización de legisladoras de distintos partidos frente a una propuesta de reforma electoral de 2023 que, según explicó, pretendía limitar las facultades del Tribunal Electoral para intervenir en controversias relacionadas con decisiones internas de los partidos.
Destacó que la acción conjunta de las mujeres permitió defender instrumentos jurídicos fundamentales para garantizar sus derechos políticos.
“Las mujeres nos aliamos”, recordó, al explicar que estas coincidencias fueron posibles incluso en un contexto de confrontación entre fuerzas políticas.
La legisladora también reconoció la importancia de la reforma constitucional conocida como 3 de 3 contra la violencia, impulsada por organizaciones de mujeres para impedir que personas con determinados antecedentes de violencia o incumplimiento de obligaciones alimentarias accedan a cargos públicos.
Alianzas entre mujeres, fundamentales para la paridad
García Medina sostuvo que los avances democráticos han sido posibles gracias a la colaboración entre mujeres de los órganos electorales, tribunales, Suprema Corte, Congreso y sociedad civil.
Recordó que el PRD fue uno de los primeros partidos en incorporar cuotas de género en sus normas internas, al aprobar en noviembre de 1991 una participación mínima del 20 por ciento para las mujeres.
También compartió su experiencia como candidata a la presidencia nacional de ese partido en 1997, cuando enfrentó resistencias para competir con Andrés Manuel López Obrador. Aunque perdió aquella elección, volvió a participar tres años después y obtuvo la dirigencia.
“Se tiene que abrir camino, hay que abrir brecha”, recordó como parte del respaldo que recibió de su hija Claudia para participar en aquella contienda.
La senadora destacó que la presencia de mujeres en cargos públicos debe acompañarse de autonomía y capacidad real de decisión. Para ilustrarlo, recuperó una frase de María Lavalle Urbina, primera mujer en presidir el Senado de la República: “Me dieron la silla, pero no me dieron el poder”.
Finalmente, Amalia García llamó a mantener la unidad en la defensa de los derechos políticos de las mujeres frente a los movimientos que cuestionan las conquistas de igualdad y los principios de la democracia incluyente.
“Tenemos que conquistar el poder, defender el poder para poder decidir sobre nosotras y sobre nuestra vida”, expresó.
La legisladora concluyó reconociendo a las mujeres que abrieron camino en la política mexicana, entre ellas Patricia Mercado, y reiteró que la sororidad, la perseverancia y las alianzas políticas son indispensables para evitar retrocesos y avanzar hacia una democracia verdaderamente paritaria.
