Luna Nueva: ¿Cómo estamos educando a nuestros hijos?

Ante los recientes acontecimientos políticos en México, me ha sido inevitable voltear a ver a mis hijos, sobre todo al más pequeño y preguntarme si voy haciendo bien mi labor como madre.

No cabe en mi pequeña mente que haya tanta maldad en la humanidad y tanta desvergüenza y desfachatez para mentir de frente sin el más mínimo remordimiento y convencidos de que todos les creen.

Es que no se puede ignorar lo que pasa en la vida política de México; no lo pueden ni deben pasar inadvertido quienes viven en torno a la política o quienes dan cuenta del quehacer en ese sentido ni quienes consumen información seria y verificable –por cualquier medio–.

En pocas palabras, la vergonzosa posición política del país es conocida tanto en México como en el mundo entero por la magia de la globalización, la gran red y porque Estados Unidos se ha empeñado en gritarlo a los cuatro puntos cardinales para que, literal, todo el mundo se entere.

De la vergüenza mundial, tal vez se salve esa porción de la población que sólo se entera que algo va mal cuando ajusta menos con su dinero, porque vive como en otro mundo ignorando rampantemente a los políticos. Ese sector –el más amplio según mis cálculos–, el que vive sus propias realidades, alegrías y luchas, está en una posición envidiable.

Ante los acontecimientos políticos recientes, y no tan recientes, que involucran a políticos en escándalos que van más allá de un simple acto de corrupción –que ya es decir mucho– me es imposible imaginar cómo es que viven… y ponga el nombre de quien quiera de los personajes envueltos en escándalos vergonzosos y abominables (enriquecimiento ilícito, abusos de poder, soberbia, nexos con el crimen organizado, saqueo de la Nación…).

Se trata de personas que sin escrúpulos se han hecho de dinero y poder, riéndose e ignorando al resto de la humanidad. ¿Nunca les enseñaron valores básicos como la honradez, humildad, responsabilidad y respeto?

¿Acaso no tienen noción de lo que es honor y justicia? ¿No hubo nadie que se los enseñara? ¿Qué dirán sus madres al saber lo que han hecho y hacen? Y… ¿le temerán al juicio de sus hijos? O, ¿es que sus descendientes siguen sus pasos? ¿En manos de quién están las riendas de lo que fue un gran país?

Aunque cierta y afortunadamente no todos los mexicanos somos una horda de sinvergüenzas, por el momento el honor de México está por lo suelos y quien debería al menos tratar de componer las cosas no hace más que el ridículo internacional con el cuento de la defensa de la soberanía ¿sabrá lo que esa palabra significa?

Cierto, hay que defender la soberanía, ha costado muchas vidas, pero eso no significa que se deba dar la cara para defender lo indefendible, o que le pregunten a las 133 mil familias de las personas desaparecidas que hay en la República Mexicana.

Ha defendido a los 10 señalados por la justicia de EU hasta el hartazgo, pero ante los hechos esa defensa se ha convertido en un ¿tardío? repliegue, intentando sacudirse un poco la complicidad y ahora el discurso se centra en la defensa de la soberanía y la no intervención, ya no piden pruebas. Han marcado distancia con los acusados al decir qué aceptarán el resultado de la investigación, sean cuales sean.

¿De verdad creían que le iban a ganar a EU? Realmente resulta irrisorio siquiera pensarlo si sólo lo que es público es una prueba arrolladora –abrazos no balazos, el culiacanazo, el secuestro de candidatos de Sinaloa… etc.–, ahora imagine lo que no sabemos y seguramente está documentado en Nueva York.

Morena llegó al poder con la promesa de que no serían como los del pasado y qué creen, ¡lo cumplieron! No son iguales, salieron peor en todo, porque con todo y que tristetemente los otros eran corruptos y robaban, nunca se enlodó el nombre de México como ahora, no se defendió a los criminales, al menos no públicamente… pero con todo y eso siempre hubo medicamentos en los hospitales, había escuelas de calidad y de tiempo completo, nunca les dejaron de pagar a los maestros, no había apagones y nunca hubo un escándalo de que a un político le retiraran la visa…

Millones votaron por un cambio que hacía falta y qué bueno que hubo un cambio, así hay un parteaguas y un punto de referencia.

AMLO tenía todo a su favor para ser el mejor presidente de la historia: un país en relativa paz, con crecimiento económico, con instituciones bien cimentadas, con una imagen internacional respetable… pero algo pasó y en poco más de siete años todo se fue al traste. Ahora hay manifestaciones porque todo marcha mal, el campo está en crisis, hay derrames de petróleo de los que no se hace responsable el gobierno, la educación está en crisis, la atención es precaria y limitada en el sistema de salud pública y hay más desaparecidos que nunca en la historia…

Y ante todo ese obvio desastre, nuestros gobernantes salen a decir sin el más mínimo rubor, que todo va bien, que la oposición, que los medios, que la mitad del mundo que no es de su color son los que hacen ruido para desestabilizar…

¿Por qué no honran la verdad? ¿Por qué nos mienten a la cara? ¿Qué sienten cuando de su boca salen historias absurdas para justificar a rufianes encorbatados, su ineficacia o sus excesos?

La grandeza de México está en cada mexicano, ese que sale todas las mañanas a ganarse el sustento con su trabajo, que le dedica tiempo a su familia y que enseña con ejemplo, no en un sólo partido político o movimiento político.

Hoy más que nunca es evidente que hay una grave crisis de valores que todos debemos aprender desde el seno familiar, de ahí empieza todo…

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