La violencia no es solo matar a otro. Hay violencia cuando usamos una palabra denigrante, cuando hacemos gestos para despreciar a otra persona, cuando obedecemos porque hay miedo. La violencia es mucho más sutil, mucho más profunda.
Jiddu Krishnamurti, pensador indio y líder espiritual.
La violencia es objeto de preocupación tanto en la esfera nacional como internacional. La violencia consiste en la coacción física o moral que una persona ejerce sobre otra, con el objeto de que ésta le otorgue su consentimiento para la celebración de un acto jurídico que, por su libre voluntad, no hubiera otorgado.
La violencia se entiende como la conducta de una persona (agresor) que atenta o ataca a otra u otras en su integridad física, psíquica o ambas. Además de la violencia social, están la violencia política, violencia económica, violencia digital, entre otros tipos de violencia.
Una persona violenta es aquella que se deja llevar fácilmente por la ira. La violencia escolar se encuentra en ascenso, las agresiones físicas han alcanzado niveles históricos, el bullying también se ha incrementado. Las mujeres y los niños son los más afectados en entornos marcados por la violencia doméstica, lo que puede llevar a los menores a normalizar la violencia y reproducirla.
Violencia escolar
La violencia entre adolescentes ya no son casos aislados, se manifiesta a través de agresiones físicas, verbales, psicológicas y sociales. Las causas principales incluyen la violencia en el hogar, falta de empatía, desigualdad, carencias afectivas y la normalización de conductas agresivas en el entorno (reproducen lo que viven en su ambiente). Cabe señalar que en los últimos años se han incrementado los incidentes violentos con armas dentro de algunas escuelas de México.
Los niños que sufren violencia en cualquiera de sus formas suelen tener problemas de concentración y de desarrollo cognitivo dificultando el aprendizaje. Esto se refleja en un rendimiento académico inferior y, en muchos casos, abandono escolar.
Violencia desde el Poder
Podemos encontrar que la violencia también se ejerce desde el poder del Estado, pero el régimen autolegitima dicha violencia y la hace aparecer como defensa del orden público, por ejemplo, cuando en una manifestación se ejerce violencia contra los manifestantes (uso de la fuerza ejercida por las autoridades para mantener el orden social).
Violencia desde el crimen organizado
La violencia y la inseguridad han sido un tema central en los procesos electorales más recientes y se ha extendido a más estados, modificando la distribución geográfica de la violencia. Los grupos criminales se han convertido en alto riesgo para la sociedad y nuestra democracia.
En los últimos procesos electorales se ha observado una participación más activa de estos grupos, llegando a intimidar y/o ejecutar a candidatos, coacción con funcionarios de casillas para anulación de votos y quema de urnas electorales.
El Índice Global de Crimen Organizado 2026, publicado por la Iniciativa Global contra la Delincuencia Organizada Trasnacional, presenta un perfil exhaustivo de la delincuencia organizada en México para 2025. El Índice Global de Crimen Organizado revela que México se encuentra entre los países con mayor extensión criminal, el país ocupa el segundo lugar de 193 países a escala mundial en criminalidad.
Mientras que su capacidad para contrarrestar este fenómeno por medio de sus instituciones de resiliencia se encuentra significativamente más baja (111º lugar mundial), además, muestra cómo el crimen organizado no solo se está expandiendo, sino que se está reorganizando.
Consideraciones finales
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) propone que los sistemas educativos incorporen en sus planes de estudio fomentar entornos de aprendizaje seguros, promover activamente la paz y los derechos humanos, adoptando políticas claras contra todas las formas de violencia, incluyendo el acoso, el castigo corporal y el abuso en línea. Incorporar el aprendizaje social y emocional para crear una cultura de respeto e inclusión.
La UNESCO recomienda que los gobiernos y las autoridades del sector educativo deben asignar recursos para la formación de los docentes, infraestructuras seguras, servicios de salud mental y sistemas de notificación en las escuelas ya que la prevención de la violencia requiere inversiones.
La ausencia de protección, la falta de cuidados y la tensión por carencias alimenticias y educativas durante la infancia son factores que provocan inestabilidad en los menores generando exclusión, así como vivir en entornos de alta vulnerabilidad, a la larga puede transformarse en diversas formas de violencia afectando el desarrollo humano.
Es fundamental proporcionar a los niños y adolescentes las condiciones necesarias para que crezcan y se desarrollen de manera segura, para lo cual los gobiernos deben implementar políticas destinadas a abordar los factores desencadenantes de la violencia y sistemas que vinculen la detección con la acción preventivas.

