La renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) exhibe la crisis de esta institución. Se va luego de tres años y medio de gestión y rodeada de señalamientos de corrupción que no se resuelve con su sola salida.
Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum y Morena debilitaron la autonomía conquistada por el órgano electoral al impulsar a una incondicional Guadalupe Taddei.
Recordemos que Taddei es la responsable de la mayoría artificial del oficialismo en el Congreso de la Unión, lo que facilitó debilitar contrapesos institucionales y toma de decisiones cuestionadas, desde la reforma judicial hasta los cambios que afectan pensiones y ahorros de los trabajadores.
Ahora, investigaciones periodísticas documentan irregularidades en contratos y vínculos con proveedores, así como viajes y beneficios para familiares.
Ante esos señalamientos, en el PAN decidimos presentar una denuncia penal ante la FGR contra Taddei para investigar y esclarecer las irregularidades en su gestión.
También celebro la aprobación unánime de la propuesta de nuestra fracción del PAN en la Cámara de Diputados para que el titular del Órgano Interno de Control (OIC) del INE acuda a informarnos sobre las investigaciones de contratos e irregularidades.
La investigación no debe detenerse en Taddei, tiene que extenderse a los posibles vínculos de más de 17 funcionarios cercanos a ella y su papel en decisiones administrativas y financieras. Ya renunciaron 12 funcionarios. Y el resto, ¿cuándo?
Por eso, hoy el PAN fue al INE para exigir la destitución del personal contratado por Taddei. Solo así se blindará la organización de los comicios más grandes de la historia del país, con más de 20 mil cargos en juego.
Exijo se investiguen los viajes del hijo de Taddei junto al proveedor del INE. Ninguna relación personal debe quedar fuera del escrutinio cuando afecta los intereses del país.
La renuncia a más de siete meses de la elección federal del 6 de junio de 2027 es la oportunidad para designar un árbitro confiable e imparcial.
Por eso, la lucha va a continuar. Ahora vamos a ser vigilantes de la convocatoria para elegir el próximo titular. Para que esa convocatoria sea transparente y no se vuelva a convertir en un reparto de cuotas.

